Profecía
Siempre estuvo la
posibilidad de que los eventos pudieran haberse desarrollado en forma
diferente de lo que lo hicieron. Ni Yo, ni los grandes más allá de mi,
pueden predecir absolutamente lo que sucederá en el futuro. Si, en la Mente
de Dios todas las cosas son conocidas, todos los resultados ya están
realizados.. Aún existe un infinito número de variaciones y colores para un
evento. Cada ser viviente en el Universo de Universos tiene una mano en la
evolución del Todo. Cada elección afecta a los otros en formas inimaginables
para ustedes. Así que una profecía es solamente verdadera en el momento en
que es pronunciada. Sin embargo, existen patrones de comportamiento que son
conocidos, tal como el que ustedes conocen que si continúan jugando con
fósforos en algún punto existe una muy buena posibilidad de que se quemarán
a ustedes mismos. Así que los entendimientos generales del futuro con
ciertamente posibles y a menudo exactos.
Así fue, que en un
cierto punto, yo supe a dónde me llevarían mis acciones, Y de que mi mensaje
solamente tendría el impacto deseado con la liberación de mi vida física.
Que así sea. Yo supe, tal como todos deberían saber: que no existe la
muerte, solamente la transición. Y así fue que, a pesar de las súplicas de
aquellos cercanos a mi, yo seguiría con mis enseñanzas, llevándolos dentro
del mismísimo corazón de los poderes alineándose contra mi. Y así fue que yo
comencé mi último viaje a Jerusalén.
Juicio
Ella era una mujer
casada con un hombre de Nazaret. Yo lo conocí. El aún no había llegado,
deberíamos decir, a su potencial más alto. El estaba entre los miembros del
Sanhendrin y ellos estaban arrastrando a esta mujer detrás de ellos para ser
apedreada por adulterio. La multitud usual, la cual disfrutaba tales
espectáculos, se había reunido. Qué escena triste, el patético resultado
final del juicio se apiló sobre el juicio, la crítica sobre la crítica, el
miedo sobre el miedo. Tal como dije, Yo conocía al hombre. El no estaba en
posición de juzgar a nadie, menos de todo a la mujer que había luchado tanto
por vivir con él a expensas de su propia felicidad. Yo intercedí en su
nombre: “Quién entre ustedes está libre de pecado? Dejen que él arroje la
primer piedra.” Pero también expresé privadamente para información de los
hombres que yo estaba bien conciente con respecto a sus propios estilos de
vida. Cada hombre, sucesivamente, se fue, las piedras cayeron en su rapidez.
Levanté sobre sus pies a la estropeada, mujer herida emocionalmente: “Yo
también sé de ti. Yo se de tu vida y de las elecciones que has hecho. No los
juzgo. No es mi lugar. Solamente tu puedes, verdaderamente, juzgarte a ti
misma. Ni siquiera el padre en el cielo te juzga. El meramente te ofrece
otras elecciones. Ve ahora, mi hermana. Vive tu vida en lo más elevado.”

No juzgues a menos
que quieras ser juzgado. Esa usual línea citada, simplemente, significa que
vendrá un tiempo cuando se nos permitirá el gran regalo de rever la vida
entera. Y nosotros seremos testigos de los juicios que hemos hecho de otros,
y veremos la verdad sin mancha de nuestras propias elecciones en la vida. Y
yo les prometo esto, mis hermanos y hermanas: Energía similar atrae a
energía similar. Lo que no nos gusta y criticamos y juzgamos ásperamente en
otro es exacta y absolutamente eso que nos disgusta y que aún no hemos
enfrentado en nosotros mismos. El juzgamiento es un acto del ego. Somos
todos como magnetos atraídos los unos a los otros en la vida para
reflejarnos los unos a los otros: todas nuestras relaciones exponen aquellos
maravillosos potenciales que aún tenemos que alcanzar, aquellas muy humanas
debilidades que aún debemos encarar. ¿Significa esto que no podemos criticar
nada en la vida? Nosotros podemos hacer cualquier cosa que nos guste,
solamente sepan que la energía de la crítica retornará, y a menudo en formas
dolorosas. Uno puede discernir algo como no apropiado para uno mismo, sin
juzgarlo como bueno o malo, y simplemente alejarse de esto. Porque, mis
hermanos y hermanas, también puedo prometerles que ustedes, simplemente, no
tienen suficiente información para juzgar las elecciones de otros como
buenas o malas. Podría pararme aquí y listar durante todo el día eventos que
fueron primero juzgados como “malos”, aún en retrospectiva fueron
encontrados que habían creado un bien mucho más elevado. Por favor, no se
juzguen los unos a los otros, mis amados, nada bueno saldrá de esto.
Vamos también a
apuntar brevemente otro dicho que debí pronunciar, el cual yace en el reino
del juicio también, y ese tiene que ver con las posibilidades de una persona
rica de entrar al cielo y del camello pasando a través del ojos de una
aguja.
Cuando hablé del
reino de Dios dentro de ustedes, quise decir eso literalmente. Así es cuando
hablo de cielo. Esta dentro de ustedes. ¿Existe como un lugar físico
también? De forma que ustedes puedan entender, si. Pero ustedes también
acceden a él a través de su corazón. El cielo, como un lugar existe en un
plano altamente vibracional e interdimensional. Está, literalmente, tal como
lo digo, todo alrededor nuestro y dentro nuestro. Pero la energía de la
vibración del cuerpo de uno debe resonar con la vibración de esa dimensión.
Es por eso que no existen paredes o cercas en el cielo. Luego de que dejan
el cuerpo, ustedes van, como un magneto, a donde su vibración los guíe. Así
que el mundo en el que habitan confortablemente ahora, podría ser diferente
al mundo hacia el cual viajen. Déjenme ser claros acerca de esto: Si aún hay
trabajo para ser hecho, ustedes continuarán. Ustedes retendrán la
personalidad y la vida emocional y mental con la que se fueron. ¿Va a ser
más placentero? Si, aún es el cielo, después de todo.
Todo lo que desean es
manifestado – de acuerdo a tu tasa vibratoria. ¿Cómo hace uno para aumentar
la tasa vibratoria de uno? Amándose a si mismos y a otros. No siendo
crítico. Siendo compasivo, ustedes ya saben que cuando ustedes están
experimentando el sentir amor y la alegría ustedes se sienten más livianos.
Eso es porque ustedes están, bastante literalmente, más livianos.
¿Qué tiene todo esto
que ver con ser una persona rica entrando en el cielo? Significa que no
importa si ustedes son ricos o no. Es lo que ustedes hacen con su vida – su
dinero, sus talentos, sus posesiones, sus regalos, sus pensamientos, su
tiempo – lo que determina su vibración. La Fuente no tiene nada en contra de
la riqueza. El Universo es infinito. No conoce límites. El hecho de que
vivan abundantemente no le quita a otro. Tener una vida linda – y
compartirla con otros – es un acto de amor a uno mismo y el amor a uno mismo
es el amor de Dios. Pero la clave está en compartir. Mis compañeros
viajeros, dar y recibir son exactamente la misma energía. Recibir en la
vida, dar. El dar es recibir de vuelta en calidad. De hecho, lo que ustedes
dan desinteresadamente lo reciben de vuelta multiplicado, porque el Universo
evoluciona en un espiral. La energía del miedo y del enojo vuelve a ustedes
en cantidades iguales a las cuales ustedes pusieron hacia fuera. Sin
embargo, la energía de dar y de la compasión y del amor vuelve a ustedes
expandidas.
Conocí a Lázaro
cuando era un hombre joven. Lázaro falleció en Betania cuando yo estaba
enseñando en Filadelfia. Sus hermanas, Marta y María me enviaron un mensaje
diciendo que el estaba muriendo. Ellas también creyeron que yo podría
salvarlo. No lo iba a hacer.
Lázaro conoció mis
enseñanzas. Y a pesar de que él no lo recordaba en ese momento, él había
acordado antes que encarnaría para asistirme en un tema de importancia.
Nadie tiene el poder sobre el libre albedrío de otro dado por Dios. Ni
siquiera yo. Todos los que curé habían acordado eso como parte de mi misión.
No podría hacer ningún milagro sin el previo consentimiento de aquellos
involucrados. Mi propósito no fue salvar a Lázaro de su enfermedad, tal como
había hecho con otros, sino hacer una demostración más grande concerniente a
la misma naturaleza de la muerte, la cual causó – y causa – tanto miedo y
dolor en el mundo. Entonces Lázaro sucumbió. Y partí a Betania.
Cuando llegué, Lázaro
había estado enterrado tres días. Me encontré con ambas, María y Marta,
llorando. Traté de consolarlas, entonces ellas me siguieron a la tumba y les
pedí que la piedra fuera removida de la apertura. Comprensivamente, aquellos
reunidos estaban aterrorizados y afectados por mi pedido. Les pedí que
tuvieran fe en el trabajo del Uno a través de mi. De mala gana, la tumba fue
abierta, el olor de la corrupta muerte llenó el aire. Entré orando,
agradeciendo a la Madre/Padre de antemano por la resurrección que tomaría
lugar. Entonces, infundido con el poder divino, dije la Palabra y la Palabra
se hizo manifiesta: “Lázaro, ven hacia delante!”
La oración es la
intención divina puesta en acción a través de la vibración, ya sea a través
del pensamiento o a través de la palabra hablada. Ambas son poderosas en su
propia forma. Ahora les ofreceré el “secreto” de la oración: No pidan nada.
Nunca. Den gracias de que su pedido ya ha sido respondido. El poder
manifestado de la oración sucede solamente en el Santo Instante, el Ahora.
Si ustedes oran por algo en el futuro, sucederá en el futuro. Y pedir algo
ahora, aún está operando desde un lugar de impotencia, desde un lugar de
falta de conocimiento. Pedir algo significa que no lo tienen. Y les digo,
hermanos y hermanas, ustedes también son Dios. Ustedes poseen todo lo que
necesitan para manifestar sus oraciones en su vida. Y el fertilizante, si
ustedes quieren, de la oración está en la fe, la absoluta confianza de que
su oración ya ha sido respondida. Recuerden, en un Universo donde el pasado
y el futuro existen simultáneamente, ya existe en futuro ustedes quien ya ha
manifestado todos los deseos de su corazón. Todo lo que ustedes hacen es
llamar a lo que ya existe en vuestra realidad presente.
Oren, no desde la
mente, y nunca desde el ego, sino siempre desde el corazón. Sientan su
oración. Huélanla, saboréenla, tóquenla, escúchenla – háganla real. Y
finalmente, una vez que hayan dado gracias por la manifestación de su
oración, y la hayan hecho real, entonces libérenla sin agregado, de regreso
al Universo para que se ocupe de los detalles. Denle su oración al águila
bien alta en el bosque la cual ve más de lo posiblemente pueden ustedes. Y
siempre oren desde un lugar de gratitud y humildad, porque aún a pesar de
que el poder reside dentro de ustedes, también reside fuera de ustedes, y
sus acciones y oraciones afectarán a otros. Den gracias de que su oración es
respondida para el bien más elevado, no sólo para ustedes mismos.’ Ustedes,
entonces, se abastecen de una más profunda reserva de poder.
Y con el poder de mi
oración para Lázaro, los espíritus escondidos del Universo trabajaron
juntos, más allá del tiempo y del espacio, y reconstruyeron su cuerpo. Y el
alma de Lázaro, la cual estaba esperando del otro lado del velo, regresó a
la forma física. Y Lázaro, el hombre, salió de la caverna hacia el callado
asombro, y la sentida alegría de aquellos reunidos.
Y les dije a ellos:
“Sean agradecidos por el poder y el amor de Dios que da el regalo de la
vida. Porque les digo que la vida es eterna. Y la muerte no es el final,
sino un comienzo. Créanme cuando les digo que la muerte solamente tiene el
poder sobre ustedes que ustedes le den a ella. La muerte no es una creación
del padre, sino de la humanidad. Se supone que ustedes vivan y disfruten los
frutos de la vida.”
Y les digo lo mismo.
La muerte es la creación del ego y el ego es la creación del miedo. Dejen ir
el miedo y abracen la vida y la muerte, verdaderamente, no tendrá dominio.
Y qué fue de Lázaro?
El acordó un rol difícil en mi misión, y fue el centro de mucha atención
indeseada después. Luego de mi muerte, autorizaciones de detención fueron
publicadas para él ya que se había convertido en un ejemplo viviente de mi
enseñanza. No se le permitía caminar libremente. El huyó a la seguridad con
su familia y murió siendo un hombre viejo.
Ya que las fuerzas
predominantes habían escuchado que yo estaba planeando ir a Jerusalén a
pesar de las autorizaciones de arresto, ellos decidieron esperar por mi.
Para la preocupación y miedo de mis apóstoles y compañía, entré por las
puertas de la ciudad.
Una gran multitud
siguiéndome – aún esperando que me proclamara a mi mismo como el Mesías – Yo
entré en la corte del templo para comenzar a hablar del amor de Dios. Pronto
fui preguntado: “ ¿Es justo para nosotros que le rindamos tributo a César,
el que nos mantiene en esclavitud?” A lo cual respondí: “Denle al César lo
que es del César, denle a Dios lo que es de Dios” ¿Qué quise decir con eso?
Que todos ustedes viven dentro de un mundo material. Es la gran escuela que
ustedes han creado para ustedes mismos. Les sirve. Hónrenla. Honren y amen
al planeta y a aquellas cosas que ustedes crean con sus manos y con sus
mentes. Honren sus cuerpos los cuales son tales vehículos magníficos para su
espíritu Celebren su humanidad y sus luchas y su sexualidad y sus grandes
ideas y sus pasos errados. Pero entonces, el séptimo día, tal como fue,
dejen ir todo. Vuélvanse al interior. Nutran y celebren al espíritu.
Refuercen su conexión con lo Divino. Honren también quienes ustedes son
fuera de este plano material. Den gracias de que ustedes también son Dios.
Continué hablando,
pero pronto me estremecí por la escena ante mi. La corte se había convertido
un poco más que en un rudo y bullicioso mercado donde la moneda judía era
intercambiada por la moneda del templo donde los peregrinos pudieran
entonces comprar las ovejas para el sacrificio. Pero también había
vendedores de pájaros y comerciantes ofreciendo sus mercancías y todas
formas de comercio humano, y todo dentro de la codiciosa distancia de los
templos sagrados construidos para honrar al Padre/Madre/Dios. Traté de
hablar, pero se volvió demasiado, y yo estaba bajo las mismas presiones
humanas de los difíciles meses que precedieron a este día. Y me precipité
sobre los vendedores de moneda y tumbé sus mesas, lo cual, sucesivamente,
animó a otros de mis seguidores a hacer lo mismo, después de poco tiempo,
una escena de cercano alboroto estaba ocurriendo.
Me arrepiento de este
incidente. Desde entonces, ha sido utilizado para justificar cualquier
número de actos de violencia. No fue una respuesta apropiada a la situación.
Pero fue una respuesta humana, y tal como ustedes, yo fui humano también.
Esto también sirvió para convencer más a los poderes que eran de que yo era
un revolucionario y que debía ser detenido.
Vengo aquí esta noche
para afirmar otra Verdad Universal: La violencia solamente produce
violencia. ¿Significa esto que ustedes no deberían defenderse a sí mismos, o
a aquellos que ustedes aman? No diré que no existan momentos cuando se deban
tomar decisiones difíciles. Y como siempre, no hay juicio. Y, a veces, la
violencia debe ser experimentada para abrirse uno mismo, y a la nación de
uno, a otras posibilidades. Pero no me pararé aquí y diré que la violencia
alguna vez sea una respuesta apropiada a una situación. Podría servir para
un fin de corto plazo, pero es una energía que ha sido liberada y que debe
ser traída de regreso al equilibrio, y ese equilibrio podría llegar en una
generación o más tarde, pero vendrá. Y también les prometo que si miramos
atrás en nuestra historia sobre este planeta, objetivamente, pronto
encontraremos que la violencia siempre fue la primera opción y nunca la
última.
La violencia en su
mundo fue, y aún es, un gran negocio. Ha sido hecha aceptable. Ha sido
justificada. Ha sido glorificada. Ha sido convertida en entretenimiento. No
estoy regañando, solamente declarando lo obvio. Es vuestra elección. Y es
honrada.
También les informo
de otra Verdad Universal, y esta es que la violencia que ustedes ven en el
mundo exterior no va a cesar hasta que la violencia en el corazón humano
cese. La guerra y el odio y la injusticia de las que ustedes son testigos
sobre el planeta es muy simple la manifestación exterior de la guerra y del
odio y la injusticia rabiando en los corazones de la humanidad. Una de las
grandes verdades escritas sobre este planeta es el dicho hebreo “Salvar una
persona es salvar al mundo.” Es absolutamente cierto. Sanen sus corazones.
Ámense a sí mismos, y los unos a los otros, y con ese mismo acto, ustedes
envían hacia afuera una más grande ola de amor de lo que ustedes pueden
saber, la cual, instantáneamente, alcanza a cada uno y a cada lugar sobre la
Tierra. Incluso irradia hasta el mismo fin del Universo. Eso es cuán
poderoso vuestro amor es.