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2004-A
SESIÓN DEL 9/1/04
Médium: Jorge Olguín.
Interlocutor: Horacio Velmont.
Entidad que se presentó a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.
Interlocutor: ¿Maestro Ron?
Ron Hubbard: Así es…
Interlocutor: ¿Va a dar algún mensaje primero?
Ron Hubbard: Si, pero será muy breve…
Interlocutor: Lo escucho.
Ron Hubbard: En primer lugar, estoy notando en la gente mucha indiferencia por lo espiritual… Hay mucha palabrería, muchas seudoescuelas, muchos seudomaestros, y estos seudomaestros son tan dañinos como los espíritus del Error. Por ejemplo, hay una persona conocida de mi receptáculo, que está en el 5º plano de Luz, y como no puede llegarse hasta aquí va a una escuela de Reike donde hasta incluso pueden llegar a hacerla descender de nivel.
Interlocutor: ¿Es del sexo masculino o femenino esta persona?
Ron Hubbard: El espíritu al cual me refiero encarnó como mujer.
Interlocutor: Usted recién dijo que la pueden hacer descender de nivel… ¿hasta ese punto?
Ron Hubbard: Así es, pero no por mala voluntad de ella, sino simplemente porque esta persona está totalmente engrámica: A=A=A=A, es decir, que si no es Johnakan es cualquier otra cosa, y todo está bien.
En segundo lugar, hay mucha desinformación, y la desinformación es tanto o más destructiva que cualquier mensaje de los “demonios” en el Cuerpo de los deseos por que se presta a confusión.
En esta realidad virtual que se llama Internet hay muchos websites donde se habla de los pleyadianos, de los ganimedianos, y resulta que no hay vida ni en Las Pléyades ni en Ganímedes…
Interlocutor: Sabía que no hay vida en Las Pléyades porque es un sistema en formación, pero tenía entendido que en Ganímedes hay vida…
Ron Hubbard: Correcto, pero yo me refiero a que no hay vida como la plantean ellos, es decir, seres absolutamente telépatas, todos Maestros ascendidos, si hay cinco mil habitantes los cinco mil son elevadísimos espíritus de Luz y viven para el Servicio…
Interlocutor: ¿Pero no hay algún mundo así?
Ron Hubbard: No hay ningún mundo tan completo que tenga todos espíritus de Luz porque no tendría sentido. Los espíritus de Luz encarnan en misión de Servicio, ¿y cuál sería el Servicio si todos están en la Luz? Si uno encarna en un mundo donde todos son 5º nivel…
Interlocutor: Encarnaría para ir de vacaciones…
Ron Hubbard: ¡Claro! Y en los niveles de Luz no hay vacaciones, siempre se está en Servicio y también se encarna en misión de Servicio. . Esto es lo que quería decir… Vamos a las preguntas.
Interlocutor: Mi primera pregunta está relacionada con el almirante Richard E. Byrd. Le relato lo que extraje de Internet (www.erks.org), donde en uno de sus sitios se transcribe lo que supuestamente sería el diario secreto de este aviador:
Debo escribir este diario a escondidas y en absoluto secreto. Se refiere a mi vuelo Ártico del 19 de febrero del año 1947. Vendrá un tiempo en el que la racionalidad de los hombres deberá disolverse en la nada y entonces se deberá aceptar la inevitabilidad de la Verdad. Yo no tengo la libertad de divulgar la documentación que sigue, quizás nunca verá la luz, pero debo, de cualquier forma, hacer mi deber y relatarla aquí con la esperanza de que un día todos puedan leerla, en un mundo en el que el egoísmo y la avidez de ciertos hombres ya no podrán suprimir la Verdad….
Extensiones de hielo y nieve bajo nosotros, vistas coloraciones amarillentas con dibujos lineales. Alterada la ruta para un mejor examen de estas configuraciones coloreadas, también vistas coloraciones violáceas y rosadas.
Tanto la brújula magnética como la aguja giroscópica comienzan a girar y a oscilar, no nos es posible mantener nuestra ruta con los instrumentos. Señalamos la dirección con la brújula solar, todo parece aún en orden. Los controles parecen lentos en la respuesta y en el funcionamiento, pero no hay indicación de congelamiento…
Transcurrido 29 minutos de vuelo desde el primer avistamiento de los montes, no se trata de una alucinación. Es una pequeña cadena de montañas que nunca habíamos visto antes…
Además de las montañas hay algo que parece ser un valle con un pequeño río o riachuelo que discurre hacía la parte central. ¡No debería haber ningún valle verde aquí abajo!. ¡Hay algo decididamente extraño y anormal aquí! ¡Deberíamos sobrevolar sólo hielo y nieve!. A la izquierda hay grandes bosques en las laderas de los montes. Nuestros instrumentos de navegación todavía giran como enloquecidos….
Altero la altitud a 1400 pies y efectúo un giro completo a izquierda para examinar mejor el valle que está debajo. Es verde con musgo e hierba muy tupida. La luz aquí parece diferente. No soy capaz de ver el Sol. Damos otro giro a la izquierda y avistamos algo que parece ser algún tipo de gran animal. ¡Se parece a un elefante! ¡¡¡No!!!. ¡Parece ser un mamut!. ¡Es increíble! ¡Sin embargo es así!. Descendemos a cota 1000 pies y uso un prismático para examinar mejor al animal. Está confirmado, se trata de un animal semejante al mamut….
Encontramos otras colinas verdes. El indicador de la temperatura exterior marca 24 grados centígrados. Ahora seguimos sobre nuestra ruta. Los instrumentos de abordo ahora parecen normales. Quedo perplejo ante sus reacciones. Intento contactar el campo base. La radio no funciona….
El paisaje circundante parece nivelado y normal. Delante de nosotros avistamos aquello que parece ser ¡¡¡una ciudad!!!. ¡Es imposible!. El avión parece ligero y extrañamente flotante. ¡Los controles se niegan a responder!. ¡Dios mío!. A nuestra derecha y a nuestra izquierda hay aparatos de extraño tipo. Se aproximan y algo irradia de ellos. Ahora están bastante cerca para ver sus insignias. Es un símbolo extraño. ¿Dónde estamos?. ¿Qué ha sucedido?. Otra vez tiro decididamente de los mandos. ¡¡¡No responden!!!. Estamos atrapados firmemente por una especie de invisible cepo de acero…
¡Nuestra radio grazna y llega una voz que habla en ingles con acento que parece decididamente nórdico o alemán!.
El mensaje es: “Bienvenido a nuestro territorio, almirante. Os haremos aterrizar exactamente dentro de siete minutos. Relajaros, Almirante, estáis en buenas manos”
Me doy cuenta de que los motores de nuestro avión están apagados. El aparato está bajo un extraño control y ahora vira sólo.
Recibimos otro mensaje radio. Estamos iniciando la maniobra de aterrizaje y en breve el avión vibra ligeramente comenzando a descender como sostenido por un enorme, invisible, ascensor.
Algunos hombres se están aproximando, a pie, al avión. Son altos y tienen el pelo rubio. A lo lejos hay una gran ciudad destellante, vibrante con los colores del arco iris. No sé lo que sucederá ahora, pero no veo trazas de armas sobre los que se aproximan. Ahora oigo una voz que me ordena, llamándome por mi nombre, de abrir la puerta. Ejecuto.
De este punto en adelante escribo los acontecimientos que siguen, volviéndolos a llamar a la memoria. Esto asienta la imaginación y parecería una locura si no hubiese acaecido verdaderamente.
El técnico y yo fuimos sacados del avión y acogidos cordialmente. Luego fuimos embarcados sobre un pequeño medio de transporte semejante a una plataforma pero sin ruedas. Nos condujo hacia la ciudad destellante con extrema celeridad. Mientras nos aproximábamos, la ciudad parecía hecha de cristal. Alcanzamos en poco tiempo un gran edificio, de un estilo que nunca, antes, había visto. ¡Parecía haber salido de los diseños de Frank Lloyd Wright, o quizás más precisamente de una escena de Buck Regers!.
Nos ofrecieron un tipo de bebida caliente de algo que nunca había saboreado. Era deliciosa. Después de unos 10 minutos, dos de nuestros sorprendentes anfitriones vinieron a nuestro alojamiento, invitándome a seguirlos. No tenía otra elección que obedecer. Deje a mi técnico-radio y caminamos un poco hasta entrar en aquello que parecía ser un ascensor. Descendimos durante unos instantes, el ascensor se paró y la puerta se deslizó hacia arriba silenciosamente. Proseguimos luego por un largo corredor iluminado por una luz rosa que parecía emanar de las mismas paredes. Uno de los seres hizo señal de pararnos ante una gran puerta. Encima de ésta había una inscripción que yo no estaba en grado de leer. La gran puerta se deslizó sin ruido y fui invitado a entrar.
Uno de los anfitriones dijo: “No tenga miedo, Almirante, vais a tener un coloquio con el Maestro”.
Entré y mis ojos se adecuaron lentamente a la maravillosa coloración que parecía llenar completamente la estancia. Entonces comencé a ver aquello que me rodeaba. Lo que se mostró a mis ojos era la vista más sorprendente de toda mi vida.
En efecto, era demasiado magnífica para poder ser descripta. Era deliciosa. No creo que existan términos humanos capaces de describirla, en cada detalle, con justicia.
Mis pensamientos fueron interrumpidos dulcemente por una voz cálida y melodiosa: "Le doy la bienvenida a nuestro territorio, Almirante".
Vi un hombre de facciones delicadas y con las señales de la edad sobre su rostro. Estaba sentado en una mesa grande. Me invitó a sentarme en una de las sillas. Después de sentarme, unió la punta de sus dedos y sonrió. Habló de nuevo dulcemente y dijo cuanto sigue: “Lo hemos dejado entrar aquí porque usted es de carácter noble y bien conocido en el mundo de superficie, Almirante”.
¡Mundo de superficie! ¡Casi quedé sin aliento!.
"Si −recalcó el Maestro con una sonrisa−, usted se encuentra en el territorio de los Arianos, el Mundo sumergido de la Tierra. No retardaremos mucho su misión y seréis acompañados de vuelta sobre la superficie y además sin peligro. Pero ahora, Almirante, le diré el motivo de su convocación aquí. Nuestro interés comenzó exactamente inmediatamente después de la explosión de la primera bomba atómica por parte de vuestra raza sobre Hiroshima y Nagashaki, en Japón. Fue en aquel momento inquietante cuando expedimos sobre vuestro mundo de superficie nuestros medios voladores: los Flugelrads, para investigar sobre aquello que vuestra raza había hecho. Ésta es, obviamente, historia pasada, Almirante, pero permítame seguir. Vea, nosotros nunca, antes de ahora, habíamos interferido en las guerras y en la barbarie de vuestra raza, pero ahora debemos hacerlo en cuanto vosotros habéis aprendido a manipular un tipo de energía, la atómica, que no es, de hecho, para el hombre. Nuestros emisarios ya han entregado mensajes a las potencias de vuestro mundo y sin embargo estas no los atienden. Ahora usted ha sido elegido para ser testigo de que nuestro mundo existe. Vea, nuestra cultura y nuestra ciencia están miles de años por delante de las vuestras, Almirante”.
Lo interrumpí: "¿Pero todo esto que tiene que ver conmigo, Señor?". Los ojos del Maestro parecían penetrar de forma profunda en mi mente y después de haberme estudiado un momento, contestó: "Vuestra raza ha alcanzado el punto de no retorno, porque hay algunos, entre vosotros, que destruirían todo vuestro mundo antes que renunciar al poder, así como lo conocen…".
Asentí y el Maestro continuó: "Desde 1945 en adelante, hemos intentado entrar en contacto con vuestra raza pero nuestros esfuerzos han sido acogidos con hostilidad: se hizo fuego contra nuestros Flugelrads. Si, hasta fueron seguidos con maldad y animosidad por vuestros aviones de combate. Así ahora, hijo mío, le digo que hay una gran tempestad en el horizonte, para vuestro mundo, una furia negra que no se extinguirá durante varios años. No habrá defensa con vuestras armas, no habrá seguridad en vuestra ciencia. Asolará hasta que cada flor de vuestra cultura haya sido pisoteada y todas las cosas humanas sean dispersadas en el caos. La reciente guerra ha sido solamente un preludio a cuanto todavía debe advenir a vuestra raza. Nosotros, aquí, podemos verlo más claramente a cada hora... ¿Cree que me equivoco?."
−"No −contesté−, ya ha sucedido una vez en el pasado; llegaron los años oscuros y duraron 500 años".
"¡Si, hijo mío −replicó el Maestro−, los años oscuros que llegarán ahora para vuestra raza, cubrirán la Tierra con un paño mortuorio, pero creo que alguno, entre vosotros, sobrevivirá a la tempestad, más que esto no sé!. Nosotros vemos en un futuro lejano emerger de nuevo, de las ruinas de vuestra raza, un mundo nuevo en busca de sus legendarios tesoros perdidos y estos estarán aquí, hijo mío, al seguro en nuestro poder. Cuando llegará el momento apareceremos para ayudar a vivir vuestra cultura y vuestra raza. Quizás para entonces habréis aprendido la futilidad de la guerra y de su lucha... y después de aquel momento una parte de vuestra cultura y ciencia os serán restituidas para que vuestra raza pueda recomenzar. Usted, hijo mío, debe volver al Mundo de Superficie con este mensaje…".
Con estas palabras decisivas, nuestro encuentro parecía llegar a término. Por un momento me pareció vivir un sueño... y, sin embargo sabía que aquella era la realidad y por alguna extraña razón me incline levemente, no sé si por respeto o humildad. De improviso me di cuenta de que los dos fantásticos anfitriones, que me habían conducido aquí, estaban de nuevo a mi lado. "Por aquí, Almirante", me indicó uno de Ellos.
Me giré una vez más antes de salir y miré al Maestro. Una dulce sonrisa estaba impresa en su anciano y delicado rostro. "Adiós, hijo mío", me dijo e hizo un gesto suave con su grácil mano, un gesto de paz y nuestro encuentro llegó definitivamente a su fin. Salimos rápidamente de la estancia del Maestro por la gran puerta y entramos otra vez en el ascensor. La puerta descendió silenciosamente y nos movimos inmediatamente hacía lo alto.
Uno de mis anfitriones habló de nuevo: "Ahora debemos apresurarnos, Almirante, en cuanto el Maestro no desea retardar más vuestro programa previsto y debéis volver a vuestra raza con su mensaje".
No dije nada, todo esto era casi inconcebible y, una vez más mis pensamientos se interrumpieron apenas nos paramos. Entré en la estancia y estuve de nuevo con mi técnico-radio. Tenía una expresión ansiosa sobre su rostro. Acercándome dije: "Todo esta bien, Howie, todo esta bien".
Los dos seres nos señalaron el medio en espera, salimos y pronto alcanzamos nuestro avión. Los motores estaban al mínimo y nos embarcamos inmediatamente. La atmósfera, ahora, estaba cargada de un cierto aire de urgencia. Cuando la puerta estuvo cerrada, el avión fue inmediatamente transportado a lo alto por aquella fuerza invisible hasta que alcanzamos los 2.700 pies. Dos de los medios aéreos estaban a nuestros flancos, a una cierta distancia, haciéndonos planear a lo largo de la vía del retorno. Debo remarcar que el indicador de velocidad no indicaba nada, sin embargo nos estábamos moviendo muy rápidamente.
Recibimos un mensaje radio: "Ahora os dejamos, Almirante, vuestros controles están libres. ¡¡¡Wiedersehen!!! Miramos por un instante los Flugelrads, hasta que desaparecieron en el cielo azul pálido. El avión pareció, de improviso, capturado, por una corriente ascensional. Tomamos inmediatamente el control. No hablamos durante un rato, cada uno de nosotros estaba inmerso en sus propios pensamientos.
Sobrevolamos nuevamente extensiones de cielo y nieve, a unos 27 minutos del campo base. Enviamos un mensaje radio, nos contestan. Tenemos condiciones normales... normales. Del campo base expresan alivio por haber establecido nuevamente el contacto.
Aterrizamos suavemente en el campo base. Tengo una misión que cumplir.
11 de marzo de 1947. He tenido, apenas, un encuentro de Estado Mayor en el Pentágono. He relatado enteramente mi descubrimiento y el mensaje del Maestro. Todo ha sido debidamente registrado. El Presidente ha sido puesto al corriente. Me retienen algunas horas (exactamente 6 horas y 39 minutos). Soy cuidadosamente interrogado por las Top Security Forces y por un equipo médico. ¡Es un tormento!. Me ponen bajo estrecho control de los medios de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América. Me recuerdan que soy un militar y que, por consiguiente, debo obedecer las ordenes.
Última anotación: 30 de diciembre de 1956. Estos últimos años, transcurridos desde el 1947 hasta hoy, no han sido buenos... He aquí, pues, mi última anotación en este singular diario. Concluyendo, debo afirmar que, debidamente, he mantenido secreto este argumento, como se me ordenó, durante todos estos años. He hecho esto contra todo principio mío de integridad moral. Ahora siento aproximarse la gran noche y este secreto no morirá conmigo, sino, como toda verdad, triunfará.
Ésta es la única esperanza para el género humano. ¡He visto la verdad y ésta ha revigorizado mi espíritu donándome la libertad!. He hecho mi deber con relación al monstruoso complejo industrial militar. Ahora la larga noche comienza a aproximarse, pero habrá un epílogo. Como la larga noche del Antártico termina, así el sol brillante de la verdad surgirá de nuevo y aquellos que pertenecen a las tinieblas perecerán a su luz...
Porque yo he visto "Aquella Tierra más allá del Polo, aquel Centro del Gran Desconocido".
Interlocutor: Hasta aquí llega lo que pude encontrar en Internet del diario secreto del Almirante Byrd… ¿Es real lo que dice este diario o es pura fantasía?
Ron Hubbard: Lo que cuenta Byrd en su diario es absolutamente real.
Interlocutor: ¿Cuál fue la razón de que el almirante hiciera este viaje?
Ron Hubbard: Fue enviado por el gobierno norteamericano de aquella época porque creía que en los Polos había bases nazis.
Interlocutor: ¿Había algo de cierto en esto?
Ron Hubbard: No, para nada.
Interlocutor: Se ha hablado mucho de que la tripulación que llevaba, que estaba compuesta por muchos hombres, murieron sin que estén claros los motivos. ¿Hubo alguna batalla o algo parecido?
Ron Hubbard: La mayoría de las muertes fueron por las heladas… La expedición se hizo en una época en que hacía hasta 35º bajo cero, con una sensación térmica de 40º bajo cero. Otros murieron en accidentes.
Interlocutor: ¿Entonces no hubo ninguna batalla?
Ron Hubbard: No, esas son especulaciones erróneas.
Interlocutor: ¿Cómo encontró Byrd ese lugar?
Ron Hubbard: Byrd salió en su avión junto con su radio operador a explorar los alrededores, y entonces ocurrió lo que él dice en su diario.
Interlocutor: ¿En esa exploración fue que encontraron entonces el valle?
Ron Hubbard: Así es.
Interlocutor: ¿Ese valle estaba dentro de los Polos?
Ron Hubbard: Hay una zona neutra que está a unos 50 Km. del Polo, donde hay una especie de campo magnético muy particular que no permite las bajas temperaturas.
Interlocutor: ¿Estamos hablando de un campo magnético natural?
Ron Hubbard: Así es. Hay un autor, Edgar Rice Bourroghs…
Interlocutor: Lo conozco… Cuando era chico leí todas las historias de Tarzán, el hombre mono, que este autor escribió…
Ron Hubbard: Además de la de Tarzán, Bourroghs escribió una novela sobre un supuesto centro de la Tierra llamado Pellucidar, donde hay un sol interno. Esto no es más que una fantasía, a punto tal que sabemos cómo está compuesta la Tierra…
Interlocutor: Sí, ya tenemos el dato de que en el centro de la Tierra hay hierro fundido…
Ron Hubbard: Exacto…
Interlocutor: ¿El Polo Norte también tiene la misma singularidad magnética que el Polo Sur?
Ron Hubbard: Si, en la zona de Groenlandia, casi llegando al Polo Norte.
Interlocutor: Entiendo… ¿Cuánto penetró Byrd en la Tierra por el Polo? ¿Un kilómetro, diez kilómetros, mil…?
Ron Hubbard: No hubo ninguna penetración.
Interlocutor: No entiendo…
Ron Hubbard: No es una penetración dentro de la Tierra… Simplemente hay como hendiduras en las montañas donde hay valles.
Interlocutor: ¿Esas hendiduras son naturales?
Ron Hubbard: Sí, son naturales, y lo que puede encontrarse dentro de ellas está preservado por ese campo magnético del que te hablé. Este campo magnético impide que la rigidez del clima exterior penetre en el valle.
Interlocutor: ¿El lugar podría ser detectado por los satélites actuales?
Ron Hubbard: No, porque por encima hay nubes.
Interlocutor: ¿Qué extensión tiene esa hendidura o ese valle? ¿Estamos hablando de una inmensa extensión? Lo pregunto porque Byrd en su diario dice que vio toda una ciudad…
Ron Hubbard: Es una ciudad que si yo la tuviera que comparar lo haría con las de Cuzco en Perú, con las viejas ciudades de México, incrustadas entre los árboles… Cuando digo “incrustadas” me refiero a que está erigida en medio de la selva.
Interlocutor: Veo que usted está pintando esta ciudad que Byrd vio maravillado como algo muy modesto…
Ron Hubbard: Sí, por supuesto, no hablemos de “Megápolis” tipo Siglo XXI. Estamos hablando de ciudades antiguas, similares a la de los Mayas, los Aztecas o los Incas…
Interlocutor: ¡Pero Byrd hablaba de ciudad con reflejos como de cristales!
Ron Hubbard: Eso no fue más que una fantasía engrámica de él porque las lajas brillaban de tal manera, reflejadas por la luz del sol, que parecían de cristal.
Interlocutor: ¿Quiénes eran estos seres que estaban allí?
Ron Hubbard: Eran obviamente extraterrestres… En ese lugar sucedió lo mismo que con los Mayas, los Aztecas, los Incas y todos los pueblos precolombinos, es decir, que sus construcciones no fueron diagramados por los nativos sino por los extraterrestres. Y lo mismo sus señales, que podían verse desde kilómetros de distancia.
Interlocutor: ¿También había este tipo de señales en los valles del Polo Norte y del Polo Sur?
Ron Hubbard: Así es.
Interlocutor: ¿La misma raza extraterrestre que habita en el valle del Polo Sur es la que habita en el valle del Polo Norte?
Ron Hubbard: Si, se trata de la misma raza.
Interlocutor: ¿Cuál era la misión de estos extraterrestres en los Polos?
Ron Hubbard: Los fines son científicos, especialmente estudiar a las distintas razas. Se asentaron en ese lugar porque al ser prácticamente inaccesible los protegen de eventuales invasores.
Interlocutor: ¿De dónde provienen?
Ron Hubbard: De un planeta llamado Espiga, Espiga 5.
Interlocutor: Recuerdo en este momento que hay extraterrestres en nuestro planeta de Espiga 4… Me refiero a los que practican abducciones denominadas “Experiencias de visitantes de dormitorio”. ¿Hay alguna relación?
Ron Hubbard: No, ninguna, pues son planetas distintos. Recuerda que dentro de un mismo sistema pueden habitar en los numerosos planetas razas con diferentes morfologías, con distintas maneras de pensar, que no tienen ningún punto en común.
Interlocutor: Entiendo… ¿Cuántos años hace que estos extraterrestres habitan en los Polos?
Ron Hubbard: Entre 400 y 500 años.
Interlocutor: ¿En la actualidad siguen estado allí?
Ron Hubbard: Si, sigue habiendo asentamientos, pero muy pequeños.
Interlocutor: ¿Cuántos extraterrestres puede haber en cada Polo?
Ron Hubbard: Alrededor de 500… 1000 en total…
Interlocutor: ¿De qué espacio estamos hablando?
Ron Hubbard: Estamos hablando de un espacio, en el Polo Sur, que geográficamente es muy pequeño: 2 Km. por 3 Km. En el Polo Norte es menor aún
Interlocutor: ¡Ah, pero entonces estamos hablando de algo muy pequeño!
Ron Hubbard: No, no es tan pequeño… Si hablamos de lo que ustedes llaman “cuadras” serían 20 cuadras por 30 cuadras…
Interlocutor: Tiene razón, el espacio no es tan pequeño… ¿Hay más hendiduras, o son esas dos solamente?
Ron Hubbard: Son estas dos solamente.
Interlocutor: ¿Es real lo que dice Byrd en su diario sobre animales parecidos al elefante o al mamut?
Ron Hubbard: Sí, es real, vio ese tipo de animales, mal llamados “prehistóricos”.
Interlocutor: ¿Estos animales los trajeron los extraterrestres?
Ron Hubbard: No, son animales terrestres que simplemente no se extinguieron.
Interlocutor: ¿Y cómo llegaron hasta ese lugar tan lejano?
Ron Hubbard: Simplemente estaban…
Interlocutor: ¿Los crearon los elohim entonces y los pusieron en ese lugar?
Ron Hubbard: Por supuesto.
Interlocutor: Supongo que el gobierno norteamericano de esa época sabía del diario de Byrd y de lo que él relató…
Ron Hubbard: Sí, sabía, pero lo desestimaron totalmente. A Byrd lo tomaron como un mitómano.
Interlocutor: ¿Es cierto lo que él cuenta de que lo hicieron descender con su avión con los motores apagados?
Ron Hubbard: Así es.
Interlocutor: Aunque Byrd no lo dice claramente, supongo que los vehículos que lo acompañaron −Flugelrad−eran naves espaciales…
Ron Hubbard: Sí, por supuesto.
Interlocutor: ¿A los animales que vio Byrd cómo le podemos llamar? ¿Mamut?
Ron Hubbard: No, porque es una tercera raza. Hay mamut, mastodonte y esta tercera raza.
Interlocutor: ¿Estos extraterrestres son como dice Byrd, altos y rubios?
Ron Hubbard: Así es, y algunos pueden llegar casi a los dos metros.
Interlocutor: ¿El mensaje que les dieron estos extraterrestres también es real?
Ron Hubbard: Sí, también es real.
Interlocutor: Para ir terminando con este tema, ¿es similar la ubicación geográfica de estas hendiduras en el Polo Norte y en el Polo Sur?
Ron Hubbard: No, no es la misma, porque en el Polo Sur llega cerca del Polo, y en la parte Norte está un poco más alejada, porque en el Polo Norte no hay Tierra, ya que se encuentra en una superficie marina, totalmente cubierta de hielo. Esta hendidura estaría ubicada en la punta Norte de Groenlandia.
Interlocutor: Me parece un poco extraño que los norteamericanos no hayan hecho nuevas expediciones…
Ron Hubbard: La razón es la que te dije: desestimaron el tema considerándolo simplemente un invento de Byrd.
Interlocutor: ¿De dónde pudo sacar Edgar Rice Burroghs la idea de Pellucidar?
Ron Hubbard: De gente que exploró esa zona.
Interlocutor: ¿Estamos hablando de gente que llegó hasta la hendidura en el Polo Norte?
Ron Hubbard: Así es, y fueron varios los que llegaron y relataron su experiencia.
Interlocutor: ¿En el Polo Sur también?
Ron Hubbard: Lo imposibilita la temperatura. Fíjate que en el Polo Norte la temperatura puede alcanzar los 20º bajo cero, pero en el Polo Sur puede llegar hasta los 40º bajo cero. Y 20 º hacia abajo es mucho.
Interlocutor: ¿Si los norteamericanos decidieran encontrar estas hendiduras, podrían?
Ron Hubbard: Con la tecnología que hay ahora podrían hacerlo fácilmente.
Interlocutor: ¿En concreto, entonces, la única razón porque no lo han hecho es porque creen que en los Polos solamente hay hielo?
Ron Hubbard: Así es. Desestiman totalmente que pueda haber otra cosa. Aparte, todas las bases que hay, como la Argentina, no están muy cerca del Polo, y no salen de sus cubículos, donde están protegidos del frío por estufas térmicas.
Interlocutor: Simplemente para que no quede ninguna duda: ¿Hitler nunca estuvo allí ni ningún jerarca nazi ni nadie de la Alemania Nazi?
Ron Hubbard: Descártalo por completo. Son solamente mitos.
Interlocutor: ¿En estas hendiduras hay terrestres?
Ron Hubbard: En estos momentos, no. Pero los hubo. Me refiero a que hubo una pequeña raza como los Mayas, los Aztecas.
Interlocutor: ¿Estos terrestres fueron abducidos y llevados allí?
Ron Hubbard: No, estaban allí. Era una raza oriunda de ese lugar.
Interlocutor: ¿Usted me está queriendo decir que fueron creados por los elohim en ese lugar?
Ron Hubbard: Por supuesto. Toda raza ha sido creada por los elohim.
Interlocutor: ¿Queda algo por decir sobre este tema?
Ron Hubbard: No, con lo dicho es suficiente.
Interlocutor: Bueno, paso a otra cuestión… Aquí, en la Argentina, han aparecido, y esto desde hace mucho tiempo, prostitutas asesinadas, muy similarmente a lo que ocurre con lo que se ha denominado “Las Muertas de Juárez”, en México.
Ron Hubbard: Han sido abducidas por los mismos extraterrestres. Y la mayoría de las abducidas son mujeres que tienen pocos o ningún familiar o que no interesan.
Fíjate que las abducciones no se hacen en un solo lugar. Hay distintos lugares, sea cerca de la ruta, cerca de la costa, cerca de un sitio nocturno, a la salida de un baile.
Esto te tiene que dar la pauta de que no puede ser un asesino serial el que haga una cosa así. Tendría que tener facultad de bilocación para estar en varios lugares al mismo tiempo, cosa que tú ya sabes que es imposible.
Hay muchos casos en que las muertes se han producido a varios kilómetros de distancia unas de otras, lo que hace imposible que sea un asesino serial el que las haya causado. No hay tiempo material para que una sola persona haga algo así.
Interlocutor: Este punto está aclarado. Paso a otra tema. Como usted sabe, recientemente llegó al suelo marciano la nave robótica Spirit, enviando fotografías muy detalladas, las mejores que hasta ahora haya enviado un robot. Una de las imágenes revelo la existencia, a la derecha de la nave, de una “misteriosa sustancia”, que los científicos calificaron como un material similar a la arcilla, “extrañamente pegajoso”, con texturas raras. La Spirit mostró este material cuando recogió de la superficie marciana su airbag luego de posarse sobre Marte.
Ron Hubbard: Este robot no tiene la tecnología necesaria como para determinar el tipo de sustancia de que se trata. Es una especie de humus, que tiene carbohidratos, algo que en la Tierra solamente se puede encontrar en el barro de las granjas. Esto es una prueba tangible de que hay vida en Marte. Lo que sucede es que los científicos de la NASA están tan condicionados que van a exclamar: ¡Hubo vida! Lo que no razonan es que ese humus con el tiempo se petrifica como los bosques. Si pudieran analizarlo bien se darían cuenta de que se trata de material orgánico actual.
Interlocutor: ¿Y qué hacen mientras tanto los marcianos, que sabemos que viven en cuevas, con los aparatos? ¿Simplemente los miran llegar y listo? ¿O ni siquiera saben que han aterrizado?
Ron Hubbard: ¿Cómo no van a saberlo? Lo que hacen es no intervenir, de modo de no dar un indicio de su existencia.
Interlocutor: ¿Pero ningún marciano se vio tentado a hacernos notar su presencia?
Ron Hubbard: Sí, por supuesto. Alguno marcianos impulsivos quisieron incluso arreglar el robot que había aterrizado poco antes de esta nave y que se había averiado.
Interlocutor: ¿Y que sucedió?
Ron Hubbard: Nada, porque los más sensatos se lo impidieron.
Interlocutor: ¿Usted me confirma ahora lo que me dijo el año pasado en una sesión en el sentido de que los marcianos van a ser trasladados a otro sistema?
Ron Hubbard: Sí, te lo confirmo.
Interlocutor: ¿Se sabe en qué fecha?
Ron Hubbard: Aproximadamente en 1024 ó 1025.
Interlocutor: ¿Los marcianos tienen alguna idea de dejarles algunos rastros a los científicos de la NASA para hacerles saber que había marcianos y se fueron?
Ron Hubbard: Hay rastros… Está, el humus, Cydonia…
Interlocutor: Bueno, pero la famosa Cara de Marte no la hicieron los marcianos sino los extraterrestres de Orión 3…
Ron Hubbard: Correcto. Pero es una prueba tangible de que existe la vida extraterrestre. Aquí en la Tierra aún dudan…
Interlocutor: ¿Cómo es la morfología del marciano? ¿Es tipo humano?
Ron Hubbard: En general es similar a la del terrestre, pero son más espigados, más débiles en cuanto a su organismo, han tenido una terrible epidemia que los ha diezmado.
Interlocutor: Bien… Paso a otro tema… ¿Qué fueron esas bolas de fuego que cruzaron el cielo español y que tanto temor causaron?
Ron Hubbard: Se trató de la desintegración de un meteorito.
Interlocutor: ¿Esto es todo lo que se puede decir de esto?
Ron Hubbard: Sí, porque se trató de un suceso común, sin nada de extraño.
Interlocutor: Aquí tengo unas fotografías que son realmente horripilantes, y que usted estará percibiendo desde su plano. Me refiero a una persona comiendo fetos abortados como si fuera un chivito. ¿Son reales estas fotos o trucadas? Me resisto a creer que alguien pueda hacer algo así? Incluso en una de las fotos se ve un envase con una etiqueta alusiva conteniendo cerebro de fetos…
Ron Hubbard: Las fotos son reales.
Interlocutor: Sinceramente esperaba que fuera nada más que una “leyenda urbana”.
Ron Hubbard: Sabemos que existen sectas que son caníbales. Esta conducta es tan tremenda que no hay palabras como para calificarla.
Interlocutor: Es sorprendente hasta el punto donde puede llegar la degradación humana… Paso a otro tema… Sabemos que la bilocación no existe, porque por una cuestión física es imposible que alguien pueda encontrarse en dos lugares al mismo tiempo. Sin embargo, hay relatos verosímiles donde hubo personas que fueron vistas al mismo tiempo en dos lugares. Se han dado numerosos casos en la vida de los santos. Los más conocidos son: el Papa San Clamente, San Francisco de Asís, San Antonio de Padua, Santa Ludwina, San Francisco Javier, San Martín de Porres, San José de Cupertino, San Alfonso de Ligorio, San Juan Bosco, etc. ¿Cómo puede ser?
Ron Hubbard: Cuando una persona es vista en dos lugares al mismo tiempo, una de ellas es una proyección astral.
Interlocutor: A ver si entiendo. Tomemos el caso de San José de Cupertino. Este santo asistió a la muerte de su madre en su pueblo natal sin abandonar el convento de Asís donde residía. Estando ella a punto de expirar gritó con gran acento de dolor: "¡Oh Fray José, hijo mío, ya no te veré más!" Al instante apareció una gran luz que iluminó la habitación, y la moribunda, viendo a su hijo, gritó de nuevo llena de júbilo: "¡ Oh Fray José, hijo mío!". Al mismo tiempo el bienaventurado se encontraba en Asís; salía llorando de su celda, encaminándose a la Iglesia a orar. El padre guardián le encontró y le preguntó la causa de su llanto. Su respuesta fue: "Mi pobre madre acaba de morir". La carta que llegó muy pronto confirmó la noticia; pero también se supo que el Santo había asistido personalmente a su madre moribunda. Todos estos hechos constan en el proceso de beatificación.
Ron Hubbard: Reitero que se trató de una proyección astral.
Interlocutor: ¿Cuando usted habla de “proyección astral” se está refiriendo literalmente a una proyección por el plano astral, nunca por el plano físico?
Ron Hubbard: Así es. No existe la proyección astral o bilocación en el plano físico. No existe porque un hecho así desafiaría las leyes de la física.
Interlocutor: ¿Y en el caso de la madre de Cupertino?
Ron Hubbard: En el caso de la madre de esta persona lo que percibió fue simplemente un ente astral.
Interlocutor: ¿Similar a una proyección holográfica?
Ron Hubbard: Así es.
Interlocutor: ¿Tienen que darse condiciones especiales para que algo así se produzca?
Ron Hubbard: Sí, porque en situaciones normales una cosa como ésta no puede producirse.
Interlocutor: Concretamente, entonces, y para que no quede ninguna duda, la bilocación…
Ron Hubbard: … no es más que un mito.
Interlocutor: Maestro, me sacó las palabras de la boca, como se dice vulgarmente… ¿Hay algo más que decir sobre esto?
Ron Hubbard: No, porque se trata de algo muy simple.
Interlocutor: ¿Se podría decir también que a veces, frente a la proyección de un ente astral, la persona alucina viendo más de lo que en realidad existe?
Ron Hubbard: Sí, por supuesto.
Interlocutor: Relacionado con este tema, tengo aquí a la vista el email que me envió un consultante diciendo que fue visto por sus amigos, no sólo él sino también su novia, en distintos lugares. Lo curioso es que este consultante dijo que es absolutamente imposible que lo hayan visto, ni a él ni a su novia, porque en los momentos en que los vieron ellos estaban en otro lugar. Si esto fuera cierto daría por tierra el hecho de que la bilocación no existe…
Le leo el email porque lo que cuenta es bastante sorprendente:
“Estimado profesor Velmont: Hace unos días que estoy leyendo la información que consta en su página Web y debo reconocer que es la única persona que ha logrado darme explicaciones racionales. Soy una persona que lee mucho y toma todo tipo de opinión, para al final formular una propia, y por esto es que hasta ahora no había quien me diera explicaciones coherentes a varios enigmas.
En lo personal, hay un suceso que quiero aclarar y creo que es usted la persona que me puede ayudar, por esto es que he decidido relatarle la historia, pues a nadie más se lo he contado. Sólo espero no aburrirlo y que pueda ayudarme.
Apenas tengo 24 años, pero a temprana edad, a causa de problemas personales, me encontré solo, por lo cual pasaba mis noches charlando conmigo mismo y contemplando las estrellas en busca de naves o señales (cosas que uno hace cuando recién se inicia en el tema Ovni y desespera por decir “yo vi una nave”).
Esta situación logró con los años desarrollar en mí la habilidad de concentrarme y poder evadirme del mundo viajando “imaginariamente” (o al menos ésa es mi explicación) por donde quisiera.
Una noche, convencido de que una estrella que veía en el cielo no era otra cosa que una nave eclipsando con ésta para no ser vista decidí concentrarme y simplemente pedir una señal para saber que estaba en lo correcto. Cual fue mi asombro al ver que la estrella comenzó a parpadear. Luego levanté mi mano en señal de saludo y la estrella comenzó a moverse hasta desaparecer (espero que esta historia no le suene a “Comandante Clomro”, porque también he leído sus hipótesis y sinceramente creo que son un disparate, aunque no soy quien para juzgar, ya que cada uno es dueño de su verdad.
Volviendo al relato, en realidad este acontecimiento no es el que preocupa, sólo se lo relato para que comprenda o tenga una idea de por donde vagaba mi mente en ese tiempo.
Posteriormente a esto (más bien unos años después) una mañana estando acostado con la almohada en mi cabeza, pero despierto, siento que alguien se sienta a mis pies, en ese momento abro los ojos e intento incorporarme pero el cuerpo salta sobre mí y siento como se incorpora en mí dejándome inmóvil. Intento resistirme moviéndome con fuerza pero no logro ni siquiera gritar. Luego decido tranquilizarme y focalizar las fuerzas en un punto de mi cuerpo para poder moverme y es cuando logro mover mis piernas. Posteriormente decido volver a focalizar las fuerzas pero luego de mover las piernas nuevamente logro incorporarme y por supuesto nada vi.
A partir de allí comienza algo extraño, pues mis familiares, especialmente mis dos hermanas me veían por la casa a pesar de saber que yo no estaba, y hasta una vez mi hermana mayor asegura que me le paré enfrente y luego de mirarla seguí camino hacia mi cuarto donde desaparecí. Pero esto no quedó allí, puesto que mis amigos también me veían en la calle y la peor de todas fue una noche en la cual habíamos coordinado para tener una cena en pareja con mi novia y una pareja de amigos. Esa noche mi novia se enferma sorpresivamente y suspendemos la cena; yo llevo a mi amigo hasta la casa de su novia en mi moto luego de alquilar unas películas para que ellos vieran y paso la noche junto a mi novia en su casa. Al otro día llega mi amigo irritado acusándome de haber salido solo: “Si no querían salir con nosotros nos hubieran dicho”, me dijo, pues me cuenta que después de que lo dejé en la casa de su novia volvió como a la hora a su casa en busca de un enchufe para el videoreproductor, y por el camino asegura haberme cruzado, que al gritarme escondí la cara tras el parabrisas de mi moto y seguí de largo como evitándolo, y sobre todo detrás de mí ve a una muchacha similar a mi novia, lo cual era imposible puesto que yo no me moví de la casa de mi novia en toda la noche ni ella tampoco.
Posteriormente, varios amigos comienzan a verme en varios lados y otra vez vuelven a verme en compañía de esta muchacha. Finalmente, tras demostrarles a todos que no era yo, todos mis amigos quedaron en campaña, por orden mía, de que cada vez que me vieran me pararan y hablaran conmigo para ver qué sucedía, pero este personaje nunca más apareció.
Sé que tal vez la solución más razonable al enigma es de que tal vez se haya mudado a la zona alguien muy similar a mí, no sé tal vez de vacaciones, y así quedaría el enigma develado, pero hay un par de puntos que debe saber;
1) Esto sucedió en Gral. Rodríguez, Prov. de Buenos Aires, y puedo asegurarle que desde Moreno hasta Luján inclusive, era en ese tiempo la única persona de tez negra que vivía allí (yo soy afrodescendiente, o de piel negra, como quiera llamarlo).
2) La noche que me ven en mi moto es la que desencadena el misterio, pues mi moto era una Suzuki Ciclón, modelo que fue limitado a unos pocos y además sé que en mi pueblo solamente hay dos motos de ese modelo: la mía y una segunda que a pesar de ser igual estaba pintada de otro color, lo que disipa la duda de una confusión del vehículo. Además, mi amigo asegura haberme visto la cara y brillar una medalla con mi signo astral que tengo en mi cuello, además de ir vestido como estaba una hora antes cuando lo dejé en la casa de su novia (en realidad no sé exactamente cuánto tiempo transcurrió entre que lo dejo en la casa de su novia y él me ve, pero lo mínimo es una hora porque ellos estuvieron cocinando para ver la película mientras cenaban).
3) En otra aparición estoy parado (también en la noche) al lado de una amiga velando su sueño, ella despierta, me ve y sonríe, pero luego se da cuenta de la situación y que era imposible de que yo estuviera en su cuarto parado a su lado a esa hora, así que vuelve a mirar y al verme aún ahí parado se asusta y se tapa íntegramente sin saber qué pasa después.
Otro punto que tal vez lo ayude a comprender es saber que yo estaba también experimentando con el control mental, práctica que dejé luego de asustarme un día en el cual luego de concentrarme logré verme a mi mismo acostado. Soy muy curioso y me fascina el poder de la mente, pero debo confesar que soy consciente de que también es peligroso si no se tiene la guía adecuada. Hasta hoy no he intentado volver a hacerlo, ni el contacto, ni la concentración mental. Creo que primero debo saber que fue lo que pasó y por qué estaba desdoblado en dos personas (ésta es simplemente una manera de nombrar lo que pasó, no es que realmente crea que me desdoblé en dos seres; es más, ni siquiera sé si eso es posible).
Espero no haberlo aburrido y sobre todo espero que pueda ayudarme. Le pido que si va a poner este mail en su página Web omita mi apellido y solo ponga mi nombre tal como lo escribo al final. Muchas gracias. Seba”.
Ron Hubbard: Ubico perfectamente a las personas que se aparecieron, una de ellas de sexo masculino y la otra de sexo femenino que eran pareja. Provenían de un mundo paralelo.
Interlocutor: ¿De un mundo paralelo? ¡Qué increíble! ¿Vinieron con moto y todo?
Ron Hubbard: No, la moto la adquirieron aquí en algún lugar.
Interlocutor: ¿Cómo hicieron para pasar de un universo paralelo a otro, es decir, al nuestro?
Ron Hubbard: Mediante un aparato especial. Así como hay universos paralelos que en el 2500 no pueden viajar en el tiempo, hay otros que han descubierto la manera de pasar a otro universo paralelo.
Interlocutor: ¿Quiénes eran estas personas? Me refiero a que si eran científicos que estaban experimentando algo…
Ron Hubbard: No, eran personas comunes que no están al alcance normal de ese tipo de aparatos, de la misma forma que en el 2500 los aparatos para viajar en el tiempo no estarán en las manos de todo el mundo.
Interlocutor: Entiendo, también en este tiempo, por ejemplo, los automóviles no están al alcance de todos los que los quieran tener…
Ron Hubbard: Exacto… Ellos, de alguna manera, lograron entrar en un laboratorio donde se hacían este tipo de experimentaciones y sustrajeron la máquina y se aventuraron a pasar a otro universo paralelo.
Interlocutor: ¿Han podido retornar con éxito?
Ron Hubbard: Sí, pudieron lograrlo.
Interlocutor: ¿Y simplemente una vez que estuvieron aquí fueron en busca de sus “dobles”? Digo dobles para expresarlo de alguna manera, porque sé que no son dobles…
Ron Hubbard: Así es.
Interlocutor: ¿Por qué lo hicieron? ¿Hubo alguna razón especial?
Ron Hubbard: Por curiosidad solamente. Quisieron experimentar.
Interlocutor: ¿En definitiva, entonces, cuando los amigos creyeron verlos, en realidad a quienes vieron fueron a sus “dobles” de un mundo paralelo?
Ron Hubbard: Correcto.
Interlocutor: ¿Y por qué directamente no dijeron la verdad?
Ron Hubbard: ¡Cómo les iban a decir la verdad! ¿Tú les hubieras creído?
Interlocutor: No, obviamente no… ¿Estos viajeros de mundos paralelos pueden alterar el mundo paralelo al que van?
Ron Hubbard: Sí, por supuesto, y crear universos alternos… Y fíjate que casualidad −o causalidad si gustas llamarla así− que en ese universo paralelo también eran pareja, porque podrían no haberlo sido…
Interlocutor: Entiendo… Se dieron las condiciones y estas personas las aprovecharon, obviamente causando un gran revuelo.
Ron Hubbard: Así es.
Interlocutor: ¿Éste es todo el misterio o hay algo más?
Ron Hubbard: Éste es todo el misterio. En realidad es algo muy simple aunque infrecuente… Mi receptáculo está muy agotado, probablemente por la elevada temperatura reinante…
Interlocutor: ¿Podemos continuar?
Ron Hubbard: Sí, pero haz solamente unas pocas preguntas más.
Interlocutor: ¿Qué es el Majestic 12?
Ron Hubbard: Se trata de una organización con sede central en Estados Unidos, formada por siete organizaciones importantes y cinco no tanto.
Interlocutor: ¿Se llama Majestic 12 porque está compuesta por 12 organizaciones?
Ron Hubbard: Correcto.
Interlocutor: ¿Pero qué tipo de organizaciones son?
Ron Hubbard: Son organizaciones de contacto con extraterrestres. Una de las organizaciones es la que se ocupa del Área 51.
Interlocutor: ¿Simplemente está relacionada con este lugar o es directamente la que maneja el Área 51?
Ron Hubbard: Es la que maneja el Área 51.
Interlocutor: ¿Por quiénes está formada?
Ron Hubbard: Por los llamados “Hombres de negro”.
Interlocutor: ¿Quién está a cargo?