Annie Besant, sucedió a Blavatsky en el cargo de la Sociedad Teosófica,
quien se convirtió en continuadora de la obra dejada por la fundadora. Annie
Besant había entrado en contacto con H.P. Blavatsky en 1890, quien al
conocerla la nombró, inmediatamente, su secretaria. El tesón y vocación de
Annie Besant por consolidar y ampliar la sociedad, la conduce a ser
reconocida, como doctora, por la Universidad de Benarés (Indía) en 1930, por
la labor sobre la enseñanza esotérica que impartió en este país.
Desde el fallecimiento de H.P. Blavatsky, la Sociedad Teosófica ha tenido
muchas divisiones por disconformidad entre sus dirigentes, la más conocida e
importante fue originada por un vaticinio realizado por parte de ciertos
dirigentes de la sociedad, de un nuevo Mesías que se reencarnaría en la
persona del discípulo Krishnamurti.
«La señora Besant levantó el dedo para asegurar a los cuatro vientos que el
muchacho indio (Krishnamurti), era la reencarnación viviente de Jesucristo.
Leadbeater, el gran clarividente y muchos otros Teósofos eminentes, estaban
totalmente de acuerdo con la señora Besant y juraban que el muchacho
Indostán era Jesucristo reencarnado nuevamente.
Todavía recordamos la fundación de aquella orden llamada de la Estrella de
Oriente, cuyo único propósito era recibir al Mesías. Más tarde el mismo
Krishnamurti la disolvió.
Por
aquella época hubo una división en el seno de la Sociedad Teosófica. Unos
aseguraban que Krishnamurti era el Mesías y otros no aceptaron este concepto
y se retiraron de la Sociedad Teosófica.
Entre aquellos que se retiraron figura el doctor Rodolfo Steiner poderoso
clarividente, eminente intelectual. fundador de la Sociedad Antroposófica.
También se separó de la Sociedad Teosófica el grupo español «Marco Aurelio».
Ultimando diremos
que Helena Petrovna Blavatsky, fue una gran Maestra de Misterios Mayores.