Creo en el Dios de
Spinoza, que se revela en la armonía de las cosas, pero no en un Dios
que esté interesado en el destino individual de cada individuo.
Dios no juega a los dados
Nuestros tiempos
se caracterizan por descubrimientos científicos extraordinarios y por
sus aplicaciones prácticas. ¿Quién no queda impresionado por ello? No
obstante, no olvidemos que el conocimiento y las aptitudes técnicas no
llevan a la humanidad a una vida digna y feliz. La humanidad tiene
todo su derecho a colocar a aquellos que expresan valores morales por
encima de aquellos que descubren la realidad objetiva. Lo que la
humanidad debe a Buda, Moisés y Jesús es mucho más importante que el
éxito de las investigaciones realizadas por las mentes de científicos.
La humanidad debe defender con todas sus fuerzas las enseñanzas de
estos grandes hombres si no quiere perder su "raison d'etre", la
certidumbre de su destino y la alegría de su existencia.
Quisiera saber
cómo Dios creó el mundo. No estoy interesado en fenómenos específicos,
ni en el espectro de un elemento químico. Quiero conocer Sus
pensamientos, lo demás es detalle.